Archivo diario: 21 noviembre, 2013

Psoriasis y estrés emocional

La conocía desde hacía un par de años y la impresión que tuve desde el principio, fue que estaba tratando a una mujer en su plenitud. El porte y las maneras traslucían esa serenidad que dan los años bien cumplidos. No aparentaba la edad, pero podías imaginar que había llegado a esa edad donde tienes más generaciones que te suceden que las que te preceden.

Un nieto de pocos meses le recordaba que la vida va discurriendo inexorablemente… y eso podía ser motivo de felicidad.

Aquella primera vez se animó a eliminar un nevus, que si bien la molestó en sus años jóvenes, la nariz era un sitio muy indiscreto y a la vista de todos, ella ya había asumido y lo había incorporado como parte de su fisonomía. La culpa y posiblemente la escusa del cambio de opinión la tuvo ese nieto recién llegado, que ya con la fuerza suficiente para mantenerse erguido en sus brazos, no dejaba de tocar aquella bolita carnosa que destacaba en la cara de su abuela. El resultado fue tan satisfactorio, que ese retoño debió perder el referente que identificaba a la abuela de forma inequívoca.

El caso es que no pasó mucho de aquella primera vez, cuando alarmada, acude de nuevo a la consulta. No hace ni una semana que le ha aparecido “algo en el cuerpo” y se ha extendido rápidamente. Su tono de voz al contarlo, denota gran preocupación. Es al explorar, cuando entiendo que este tan nerviosa. Una placa roja casi uniforme, a manera de faja, abarca toda la superficie del abdomen y con la misma anchura, también la espalda. Con esa distribución tan peculiar, la sensación de tirantez es importante y le incomoda hasta para respirar.

– María, ¿Cuando empezó esto?
Con voz queda y temblorosa me dice:
– La semana pasada, al volver del viaje a Andalucía. Es que….enterramos a mi madre.

La vida continuaba… y ella se quedaba ya sin su gran referente.

Aquella gran placa de psoriasis se fue casi tan rápido como había venido. María nunca se imaginó que la psoriasis fuese aquello tan raro, que como recuerdo le ha dejado una mínima descamación en codos, que apenas le molesta.

El día que María llegó con aquel brote inicial de psoriasis, me vino a la memoria aquel otro caso, en el que también la proximidad en el tiempo, permitía aventurar una relación causal y no casual entre esta enfermedad y el estrés psíquico.
Esta vez, el enfermo ya estaba diagnosticado desde tiempo atrás, y acude al hospital por la aparición de multitud de placas de pequeño tamaño que se extendían rápidamente a lo largo del tronco y extremidades.

– El caso es que hace 4 días estaba muy bien, solo con un poco en los codos y rodillas y mire doctor como me he puesto…
– ¿Ha tenido dolor de garganta, fiebre… o ha tomado algún fármaco nuevo días antes? ¿Ha ocurrido algo que le preocupe o está pasando un mal momento?

Me miró fijamente y tras unos segundos pensativo,  me contesta:
– Mi hija, que llevaba dos años fuera de casa, ha vuelto. Con los veintidós años que tiene, no sabe comportarse en familia. El otro día discutí con ella, y lo que terminó por encenderme, fue que me insultó. Ahí noté que se me calentó la sangre………eso no se le dice a un padre………no lo pude soportar…y mire esto que me sale a los dos días.

El paciente con psoriasis sufre estres emocional, que agrava su enfermedad.

La psoriasis, causa de estrés emocional. Foto: Raphael Pérez

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria, que padece  un porcentaje nada despreciable de la población (2-3 %).

El grado de afectación es variable, desde mínimas elevaciones de piel rojo-descamativas, a grandes placas que abarcan mayor superficie cutánea; las uñas y el cuero cabelludo pueden ser también asiento de este proceso.
Algunos casos presentan artritis asociada.

Cada vez surgen más artículos sobre la relación entre enfermedades inflamatorias cutáneas (dermatitis atópica, el acné, la urticaria crónica…) y el estrés emocional como desencadenante. Vienen a confirmar lo que la mayoría de dermatólogos apreciamos de forma subjetiva en el día a día de nuestras visitas.

Su manejo desde el punto de vista psicológico adquiere cada vez más importancia.

La psoriasis es el proceso paradigmático de como las emociones tienen que ver con el debut o exacerbación de la enfermedad. Así lo piensan un porcentaje alto de pacientes (“respondedores al estrés”), que va del 37 al 78 % según los estudios realizados.

En un seguimiento sobre 132 pacientes (Seville RH. Psoriasis and stress. Br J Dermatol 97(3):297-302 (1977 Sep).) se concluyó que el “periodo de incubación” desde el momento del acontecimiento negativo hasta el empeoramiento de las lesiones, tenía  un rango de 2 días a 1 mes.

El estrés empeora la psoriasis y alarga el periodo de blanqueamiento  (desaparición) de las placas.Una vez que se instaura un tratamiento, la respuesta al mismo también es más lenta.
Detrás de los brotes motivados psíquicamente, parece estar una disrregulación del eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal y el circuito simpático médulo-adrenal.
Estos pacientes sensibles al estrés, también presentan un nivel de cortisol en sangre y saliva menor ante acontecimientos de esta índole.

Círculo vicioso: La psoriasis por sí misma actúa como factor estresante. Es causa de depresión (hasta un 30 %), ansiedad y perdida de autoestima, dificultando las relaciones sociales y personales del que la padece.
Por lo comentado anteriormente, esto es motivo de empeoramiento, con lo que se establece un circulo vicioso que autoperpetúa la enfermedad.

Un interesante estudio prospectivo al respecto: Verhoeven EW, Kraaimaat FW, de Jong EM, et al. Individual differences in the effect of daily stressors on psoriasis: a prospective study. Br J Dermatol 161(2):295-9 (2009 Aug).

El tratamiento de la psoriasis debe incluir mecanismos de psicoterapia y farmacológicos para mejorar es estatus emocional de aquellos que se vean influidos por el estrés.

Un papel importante en el soporte psicológico del paciente psoriásico, son las asociaciones de pacientes. Un referente en nuestro país es Acción psoriasis.

Es una asociación sin ánimo de lucro, creada hace más de 10 años y gran presencia en redes sociales (Facebook, Twitter: @accionPsoriasis ). Sus múltiples iniciativas, son una ayuda indiscutible para sobrellevar acompañado e informado esta patología crónica.

Eduardo Lauzurica. Dermatólogo

Ubicación en Madrid

Ubicación en Vitoria

17 comentarios

Archivado bajo Placas rojas, Psicodermatología, Psoriasis