El paradigma de las 4 cremas y teledermatología

Me volvió a pasar el otro día y es una imagen familiar, que aunque se repite con más frecuencia de lo deseable, no me deja de sorprender. Cuatro envases de cremas en distinto estado de uso, saliendo de una bolsa de plástico de una en una, para ser ordenadas en orden crónologico de uso, sobre la mesa del despacho.

Son cuatro y ninguna ha resuelto el problema, que como en la mayoría de casos, afecta al paciente desde hace muchas semanas.

Esta vez la cantidad usada era poca y había dejado casi intactos los tubos; el destinatario era un niño y eso se nota. Otras veces hay alguna de ellas que ha sufrido los empellones del índice y pulgar, incluso retorcida por su eje longitudinal a modo de estrangulamiento, en lo que parece una reacción de desahogo ante su falta de eficacia. Suele ser aquella sobre la que el paciente ha depositado la máxima confianza o bien la última, que es la del “hartazgo terapeútico”.

¿Qué crema irá bien?

¿Qué crema irá bien?

El caso es que había más de 60 € en cremas desparramados sobre la mesa y un paciente sin resolver su problema.

Se me ocurre que una manera de entender esta situación, es dar nombre a cada una de ellas y ver los pasos que se van dando en este caso concreto, que nos puede servir de paradigma.

PRIMERA CREMA:       La buena

Resulta que si el paciente tiene un eczema en la cara y su médico lo sospecha, pero con un grado de certeza bajo, prescribe un corticoide con todo tipo de cautelas. Estas se unen a las propias del paciente, que además ha apreciado un cierto nivel de duda en el diagnóstico.

El resultado es una baja adhesión al tratamiento y como resultado una nueva visita al galeno al cabo de los días

SEGUNDA CREMA:        La de rescate

Es pronto para desdecirse del diagnóstico y hay que buscar un “refuerzo” entre el arsenal terapeútico que no se agota con un simple corticoide. Toca un inhibidor de calcineurina, que “todo lo último cura más” y además “no es un corticoide”.

El paciente quiere eficacia inmediata, que para eso ha pagado por esta “crema cara”… y los resultados no llegan.

Es el momento de llevar la iniciativa.

TERCERA CREMA:       La de confianza

Llegados a este punto cualquier consejo es bienvenido. La crema que curó aquella quemadura, la que me dejó mi vecina, la preferida del farmacéutico “para estos casos”,  la de Mercadona con aceite de…, todas son buenas candidatas.

En el mejor de los casos el proceso no empeora a pesar de todos los esfuerzos.

CUARTA CREMA:       La de pedir cita con el especialista

– ¿No serán hongos doctor?

Esta frase estaba esperando a ser pronunciada desde la primera visita y desencadena la prescripción de un antifúngico, vaya a ser que estemos obcecados y el paciente este en lo correcto.

Esta vez si que se produce un empeoramiento evidente, no obstante es el envase más gastado de los cuatro.

Si analizamos lo que ha ocurrido en este caso concreto, vemos que la primera crema es la correcta, y si no ha surtido su efecto es por una falta de confianza.

Esta falta de confianza puede ser del paciente del médico o de ambos.

Es en este punto donde entra en escena la segunda parte del título de esta entrada: teledermatología.

Ya lo dice el refrán ” una imagen vale más que mil palabras” y es por esto que nuestra especialidad se puede beneficiar, como ninguna, de  las nuevas tecnologías.

Una fotografía de la piel con la buena calidad e inmediatez que hoy se pueden conseguir, serían suficientes para que un dermatólogo pueda dar un diagnostico de alta fiabilidad (la información clínica se da por descontada).

Esto que se está estandarizando para la prevención y el diagnóstico de lesiones pigmentarias y melanoma, terminará extendiendose a otro tipo de enfermedades de piel.

Teledermatología, nueva manera de abordar los problemas de la piel.

Teledermatología, nueva manera de abordar los problemas de la piel.

Volviendo al inicio, ¿qué hubiera pasado si se hubiera remitido a un dermatólogo una imagen de la lesión en la primera visita?

Eduardo Lauzurica. Dermatólogo

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5 comentarios

Archivado bajo Cremas, Teledermatología

5 Respuestas a “El paradigma de las 4 cremas y teledermatología

  1. La Teledermatología no es la panacea, y a veces no resuelve estos casos. Ni siquiera en ocasiones la consulta presencial con dermatólogo. La cuestión entonces es dilucidar la causa, incluyendo factores emocionales. Y ahí entra la relación de confianza…
    La Telederma es muy útil, pero como todo tiene sus limitaciones.
    Buen post. Saludos

  2. Pingback: Errores con la medicación en dermatología | Cuaderno en piel

  3. Helaman

    Considero que la Teledermatología es una buena opción para tener acceso a dermatólogos que han demostrado su profesionalismo y eficacia en el tratamiento de afecciones en la piel, además que, los síntomas visuales de muchas afecciones son identificables por los dermatólogos, y en el caso que requiriese estudios adicionales, estos, serian datos que podrían con facilidad ser enviados al dermatólogo que lleve el caso, a través de medios electrónicos, lo que casi igualaría una consulta presencial.
    Saludos…