Archivo mensual: noviembre 2014

Ácido hialurónico, el relleno de nombre impronunciable

El ácido hialurónico ha salido del anonimato; está en boca de todos y en labios de muchos…como relleno.

Es el voluminizador preferido por la mayoría de dermatólogos pero muchos pacientes no conocen el mecanismo por el que actúa confundiendo sus efectos con los del botox (toxina botulínica).

Después de la toxina botulínica, el relleno con ácido hialurónico es el procedimiento estético no quirúrgico más usado, gracias a una serie de propiedades que veremos a continuación.

También va incluido en cremas, con una serie de indicaciones que comentaré.

Cara lisa y sin arrugas. Volumen en labios

Acido hialurónico: alisar y dar volumen. Foto: Abevil

 

¿Qué es el ácido hialurónico?

Es un azúcar complejo (una molécula de polisacáridos, del grupo glucosaminoglicanos) que por su consistencia viscosa, juega un papel primordial en la matriz extracelular.

Matriz extracelular: es un conjunto de compuestos en el que están inmersas las células de los tejidos. Tiene una función cohesiva e integra las distintas funciones celulares.

El humor vítreo del ojo, el líquido sinovial de las articulaciones y el cordón umbilical tienen una gran proporción de ácido hialurónico.

El tejido conjuntivo de la piel y de otros tejidos, con sus fibras elásticas y de colágeno, están embebidos en una gran parte de él. El 50 % del total del organismo se encuentra en la piel.

Tiene una gran afinidad por el agua, capta hasta 1000 veces su volumen, y es corresponsable del equilibrio hídrico de la piel.

Está presente en todos los mamíferos y es idéntico en todos ellos.

Su degradación enzimática es muy rápida y se estima que 1/3 de la cantidad total del organismo se renueva diariamente.

De forma experimental los queratinocitos epidérmicos aumentan su producción con ácido retinoico y hormona femenina (estradiol) y la disminuyen con los corticoides.

La pérdida de la función mecánica protectora de la piel es una de las consecuencias de la disminución con los años de este compuesto, en un nuevo concepto integral del envejecimiento cutáneo denominado dermatoporosis.

 

Ácido hialurónico como relleno

A parte de un efecto inmediato de replección de las arrugas, sabemos que hay un efecto “residual”, cuando el relleno se ha reabsorbido. Este último, evidenciado en múltiples estudios, se debe a la capacidad de estimular la formación de colágeno tras la inyección intradérmica de ácido hialurónico reticulado.

Se ha comprobado el mismo efecto en especies animales como el ratón.

 

Acido hialurónico para aplicación intradérmica.

Ácido hialurónico: hidratación desde dentro. Foto: Vermic Inc

 

El 90% de dermatólogos lo elegimos entre los distintos rellenos por sus características:

Versatilidad

La industria farmacéutica consigue el producto a través de fermentación bacteriana y con técnicas de cross- link, uniendo fragmentos de polisacaridos, les confiere varios niveles de densidad- viscosidad (reticulación).

Los distintos grados de reticulación permiten tratar diversas localizaciones dérmicas para conseguir distintas mejorías estéticas:

  • Relleno y perfilado labial
  • Pliegues de expresión: surco nasolabial y linea de la marioneta
  • Elevación de cicatrices
  • Mejora de tersura y elasticidad

A mayor reticulación, mayor volumen de expansión y duración del producto.

Biocompatibilidad

Es una molécula común a todos los mamíferos y no precisa de pruebas alérgicas. Las reacciones inflamatorias son excepcionales y normalmente por los excipientes.

Seguridad

Con una buena técnica y en manos del experto  se consiguen resultados predecibles y con escasos efectos secundarios. Su reabsorción con el paso de los meses permite readaptar las necesidades estéticas al paso del tiempo.

Por este motivo hoy es tendencia el usar rellenos no permanentes.

El dolor y los pequeños hematomas son los inconvenientes más frecuentes con esta técnica. Ambos transitorios y normalmente bien tolerados por el paciente.

Hay algún caso aislado de pérdida de visión, tras aplicar el producto en zona glabelar (entrecejo) y periocular. Esta complicación grave es más frecuente con rellenos de grasa autóloga.
En estas zonas debe depositarse muy superfical y en poca cantidad.

En casos de exceso de corrección, asimetrías o edema (la hichazón puede ocurrir al corregir el surco la ojera) podemos diseminar el relleno con hialuronidasa. Este enzima deshace el depósito que esté dando un mal resultado.

Una enzima muy similar del esperma es la que rompe la matriz extracelular que rodea al óvulo, posibilitando así la penetración del espermatozoide en el proceso de fecundación.

 

Ácido hialurónico en cremas

Hay estudios que vinculan la aplicación tópica de preparados con ácido hialurónico con una mejoría en la elasticidad de la piel y corrección de la atrofia cutánea.
Esto se conseguiría mediante la regulación del gen de expresión del hialuronosoma. Esta extructura de los queratinocitos sería estimulada por fragmentos de ácido hialurónico de un determinado tamaño molecular.

En heridas, tiene un papel esencial como facilitador de la migración celular. En tejidos en reparación aumenta su nivel y una disminución del mismo es señal de diferenciación celular.

El número de queratinocitos es mayor en epidérmis tratada con ácido hialurónico. (Hosomi y cols. 1996, The effect of hyaluronic acid on keratinocyte proliferation)

Hay un interesante estudio en ratones donde que se observa una mejoría de la atrofia vaginal por deprivación hormonal, que podría tener su aplicación en la causada por la menopausia en humanos.

 

¿Tiene algún efecto el ácido hialurónico por vía oral?

Este estudio en ratones, siguiendo la evolución del ácido hialurónico desde el aparato digestivo a su ubicación en piel, viene a confirmar conclusiones de otros realizados en humanos con anterioridad. No obstante, solo el 10% del ingerido tendría como destino la piel, empleándose el resto como fuente de energía o en formar estructuras en otros tejidos.

Un laboratorio ha comenzado a comercializar comprimidos con un precursor, glicosamina, que parece conseguir más eficientemente este traslado desde el aparato digestivo a su depósito cutáneo.

Sería un mecanismo complementario a los rellenos y al uso en cremas.

 

Eduardo Lauzurica. Dermatólogo

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