Fumar tabaco y sus efectos sobre la piel

 

Fumar deteriora el aspecto de la piel

Fumar deteriorará el aspecto de la piel. Foto: dianits

 

Las evidencias científicas sobre la repercusión de fumar tabaco en la salud son incontrovertibles y la piel lleva su parte alícuota.
Los que no hemos fumado, algo nos habremos perdido, pero lo que si hemos ganado es una menor probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, respiratorias y diversos cánceres, entre otras ”lindezas”.

El hábito tabáquico, lo que entendemos por fumar, es la principal causa de enfermedad y muerte evitable en el mundo occidental.

Ahí es nada!, y todo porque el humo inhalado lleva más de 60 cárcinógenos entre las 4000 sustancias que te metes entre pecho y espalda cada vez que das una calada.

Cuantas veces ante una enfermedad el paciente pregunta si hay algo que se pueda hacer para evitarla o mejorar su evolución y  he aquí tenemos identificado al principal mecanismo de patología. Algunos de los que preguntan lo llevan encima en forma de cajetilla .

Menos mal que la tendencia está cambiando en nuestro país, con una disminución de casi un 4% de fumadores en los últimos años, pero mantenemos todavía un tercio de la población pendiente del cigarrillo. Son los piases del sur de Europa los que mantienen estas tasas tan altas (Grecia se lleva la palma), mientras que en el norte se fuma tres veces menos.

La parte gaseosa del humo constituye el 95% y solo 2500 de los componentes son del propio tabaco; el resto son aditivos, conservantes, pesticidas…
Entre ellas el conocido benzopireno, carcinógeno potente donde los haya, y el fenol como promotor, todo ello sin despreciar una serie de tóxicos como plomo, arsénico, alquitrán, amoniaco y el pernicioso monóxido de carbono.

El calor y los infrarrojos, también provocan alteración en dermis

El calor por los infrarrojos, también provocan alteración en dermis. Foto. Tadopagua

Tabaco y piel

Se mantiene que fue a mediados del S XIX cuando el cirujano británico Samuel Solly relaciona el hábito tabáquico con cambios en la piel. En los años ’80 se empieza a considerar al tabaco, uno de los factores exógenos más importantes en el envejecimiento cutáneo, junto a la radiación ultravioleta.

Hay varios mecanismos por los que el tabaco afecta a la piel:

Disminución en el aporte de oxigeno a los tejidos: La nicotina aumenta las catecolaminas vasoconstrictoras, la vasopresina y disminuye prostaglandinas. El monóxido de carbono tiene 200 veces más de afinidad que el oxígeno por la hemoglobina.

Alteraciones vasculares: Por daño directo al endotelio vascular y la consiguiente formación de placas o  ateromas en la pared.

Formación de radicales libres: Los tóxicos del humo son los causantes de este aumento. La formación de iones superóxido parece estar detrás del aumento de la actividad de la elastasa con la consiguiente degradación de fibras elásticas en piel y pulmón (origen del enfisema).

Disminución de Vit A, Vit E y Vit C: Estas vitaminas actuan como antioxidantes extracelulares y están bajos en el plasma de fumadores por tres motivos:

  • disminución en la ingesta por carencia en la dieta
  • mala absorción
  • aumento del consumo por parte del organismo

Alteraciones inmunológicas: Juega un papel en el desarrollo de neoplásias (cáncer).

  • Disminución de IgA salivar, lisozima, e IgA – IgE séricos
  • Menor actividad de los “natural killer
  • Alteración en la funcionalidad de los mácrófagos
  • Aumento de las células de Langerhans

Disminución de la respuesta inflamatoria: Se manifiesta por la baja reacción a irritantes cuando se realizan pruebas de provocación y se cree que es la nicotina la implicada. Explicaría la disminución de acné y rosacea en fumadores.

Alteraciones hormonales: Las fumadoras tienen una disminución de hormonas sexuales femeninas (hipoestrogenismo) con un aumento de las masculinas. Esto se acentúa en pacientes menopaúsicas, que además van a ser más susceptibles al daño solar, ya que los estrógenos tienen una cierta actividad como fotoprotectores.

Fumar produce arrugas por alteración en la elastina

Fumar produce arrugas por alteración en la elastina. Foto: Basile Bonne

 

Como se afecta la piel en fumadores

Alteraciones en la cicatrización

Las alteraciones vasculares y la interferencia en la formación de colágeno son responsables de un retardo en cicatrizar heridas, pérdida de colgajos y dehiscencia de suturas.
Los fumadores duplican las posibilidades de pérdida de colgajos quirúrgicos.

Se aconseja dejar de fumar ante una intervención quirúrgica, por lo menos 1 mes antes y no reiniciar hasta 2-4 semanas después.

Envejecimiento cutáneo 

Se ha demostrado que el hábito tabáquico es un factor independiente de la exposición solar para el desarrollo de arrugas.

Se añade que los fumadores, por sus hábitos, son menos propensos a aplicarse fotoprotectores.

Se hace patente a partir de los 35-40 años y es más acentuado en mujeres respecto a hombres, ante igual consumo de tabaco.

La pérdida de elasticidad y aumento de arrugas estarían motivadas por un aumento de la actividad de las metaloproteinasas de la matriz.

No es descartableque en la elastosis  tenga algo que ver la acción de los infrarojos del calor del cigarro.

Al microscopio vemos una disminución del grosor de la dermis con una elastosis (aumento del grosor y fragmentación de fibras elásticas) en dermis reticular, más en profundidaz que la causada por exposición solar, con la que suele coincidir.

 

Tabaco y enfermedades dermatológicas

Psoriasis

Fumar es un factor independiente para padecer psoriasis,(Link) que es mayor a partir de 20 cigarrillos al día y en mujeres.

La psoriasis es más intensa en fumadores que en no fumadores

El consumo de tabaco disminuye la respuesta a los tratamientos. Una alteración en la respuesta de los polimorfo nucleares, estaría en la base de esta asociación.

Pustulosis palmo-plantar

Este proceso es para algunos una entidad diferenciada de la psoriasis; hay una relación entre el fumar y su desarrollo. Abandonar el hábito mejora el cuadro clínico, (Link) sin embargo hay un 10% de los pacientes que no son fumadores.

La presencia de anticuerpos anti receptor de la acetilcolina para la nicotina y la prevalencia elevada de disfunción tiroidea en estos pacientes, abre la puerta a una hipótesis autoinmune de este cuadro pustuloso.

Carcinoma espinocelular

  • Boca : (Link) El tabaco es el responsable del 90% de casos entre hombres y de un 56% entre mujeres.
    Es más frecuente en fumadores sin filtro y no influye la forma de fumar, siendo igual de pernicioso el contacto del humo en la boca, aún sin inhalarlo.
  • Labio: El 80% de pacientes con carcinoma de labio son fumadores
  • Piel: Se trata de una hipótesis controvertida aunque hay estudios que lo relacionan.
    El consumo de alcohol lo potencia.
  • Carcinoma escamoso de la región anogenital. El hábito de fumar se asocia con un aumento del riesgo de desarrollar carcinomas de pene, de vulva, cuello de útero y de ano, aunque no de vagina.
Más de 60 cancerígenos en el humo del tabaco.

Más de 60 cancerígenos en el humo del tabaco. Foto: marcp_dmoz

Carcinoma basocelular

Algunos autores no encuentran asociación y otros ven relación estadística con la aparición de las variantes esclerodermiformes.

Melanoma

Si bien no está clara la relación directa, los fumadores tienen mayor índice de metástasis en el momento del diagnostico y menor tasa de supervivencia que los no fumadores.

La relación inversa entre el consumo de tabaco y el desarrollo de melanoma cutáneo, se establece en 2007 (Link). Según el estudio, el riesgo de desarrollar melanoma cutáneo es un 35-50 % inferior en los fumadores y un 25 % inferior en los que han abandonado el hábito respecto a los no fumadores. Este riesgo disminuye a medida que se incrementan los años de fumador y la cantidad acumulada de tabaco fumado (cigarrillos al día por número de años de fumador).

Los efectos inmunosupresores que ejerce el tabaco, protegiendo a los melanocitos de la reacción inflamatoria inducida por la radiación UV, estarían detrás de este hallazgo estadístico

El sedentarismo de los fumadores contribuye a que pasen menos tiempo al aire libre y por tanto se expongan menos al sol.

Otros procesos que empeoran

  • Favre-Racouchot o elastoidosis con quistes y comedones: 
  • Hidrosiadenitis supurativa
  • Eczema de contacto
  • Lupus

Procesos que mejoran

  • Aftas orales: por hiperqueratinización de mucosa; disminuyen al volver a fumar.
  • Rosacea: menos frecuencia de fumadores que en la población general.
  • Herpes simple: mejoran los brotes al disminuir la capacidad citolítica del virus, pero esto lo hace más oncogénico.

No hay asociación estadística con:

  • Dermatitis atópica
  • Liquen plano oral

 

Dermatosis secundarias al hábito de fumar

Melanosis oral del fumador: Pigmentación benigna de la mucosa oral. Son máculas marrón-grisáceas, por depósitos de alquitrán y aumento del depósito de pigmento en los queratinocitos de la mucosa oral.

Dermatitis de contacto: Puede ser ocupacional, de los trabajadores que manipulan la planta y derivados, o bien de fumadores que reaccionan en cara y manos a sustancias volátiles y aromatizantes. En estos últimos se han descrito bandas oscuras paralelas al  filtrum nasal.

Urticaria: Puede ser generalizada o de contacto en los labios. Se atribuyen al propio humo del tabaco, la triacetilglicerina en los filtros de los cigarrillos y las resinas epoxi del material de algunas pipas.

Estomatitis nicotínica o leucoqueratosis nicotínica del paladar: Más frecuente en fumadores de pipa .Son placas localizadas en los dos tercios posteriores del paladar duro, en ocasiones verrugosas; no causan molestias. Se cree que es debida a la acción del alquitrán más que de la nicotina.

Lengua negra vellosa: Se manifiesta como un aspecto sucio del dorso de la lengua por una hiperplasia de las papilas, acompañada del depósito de pigmento negro. Están implicados el humo de tabaco, el tratamiento con antibióticos, el sobrecrecimiento bacteriano y la toma de líquidos oscuros como café o té.

En otro orden de cosas, que no decir de la enfermedad periodontal, donde el humo del tabaco desempeña un papel fundamental en el desarrollo.

Las mujeres más vulnerables a sus efectos.

Las mujeres más vulnerables a sus efectos. Foto: cesarastudillo

 

Problemas estéticos

Todos tenemos en mente la imagen del fumador empedernido con el cigarro entre los dedos o colgando del belfo y dando color a este panorama, una pigmentación amarilla en los dedos, de las uñas, y un tono de dientes totalmente descartable para un anuncio de pasta dentífrica .

Podemos añadir al retrato un color oscuro de la piel y  la deshidratación. El estrato córneo pierde humectación a consecuencia del contacto del humo expulsado así como por la combustión del propio cigarro.

Otras consecuencias no menos llamativas son el olor a humo en el pelo y en la ropa.

Los fumadores se quejan de una disminución del gusto, del olfato y mal aliento (halitosis) junto un aumento en formación de saliva.

¡Todo un poema!… y recitado con voz ronca.

Las arrugas por fruncir labios, el conocido como “código de barras”, y de la frente durante el proceso de inhalación y posterior expulsión del humo es un hecho a debate. El posible papel de los factores mecánicos no ha sido bien documentado, aunque no es del todo descartable.

Dejar de fumar sí es una emergencia

Dejar de fumar sí es una emergencia. Foto: Daquella manera

Siempre estás a tiempo de dejarlo, y si es antes de los 35 años va a disminuir en un 90% tu riesgo de desarrollar una enfermedad relaccionada con el consumo de tabaco.

Eduardo Lauzurica. Dermatólogo

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2 comentarios

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2 Respuestas a “Fumar tabaco y sus efectos sobre la piel

  1. Stella

    El presidente de Uruguay, mi país, es el Dr. Tabaré Vazquez,,( un reconocido oncólogo), el dió una guerra importante en su anterior gobierno al tabaco, y actualmente la sigue.. Tenemos un juicio de una gran tabacalera, contra el gobierno, a raíz de las cajillas, que deben incluir una serie de advertencias contra el tabaco.
    Acabo de perder a mi esposo por EPOC, y vivimos en un infierno, durante tres años, donde tuvo que desprenderse lentamente de todo lo que alegra la vida, para fallecer ahogado.Había dejado de fumar hacía diez años, pero el mal ya estaba hecho.
    Su espléndido escrito, sería interesante darlo a conocer, a los liceales. Es la edad, en que se creen invencibles, y donde comienzan a jugarse el futuro.
    Lo felicito doctor por su sitio y lo sigo leyendo.

    .

    • Stella, como lamento que hayas padecido de esa forma tan próxima los efectos deletéreos del tabaco. Agradezco que lo hayas puesto de manifiesto a través de este blog, que de esta manera se ve enriquecido.
      Yo vuelvo al tuyo con frecuencia, y desde aquí lo aconsejo encarecidamente a todo aquel que quiera disfrutar del buen arte de combinar con preciosismo las palabras.
      Un fuerte abrazo.