Archivo diario: 24 octubre, 2013

Las “verrugas del cuello” no son verrugas, sino fibromas blandos

Fibroepiteliomas en cuello

Fibromas péndulos en cuello, mal llamados verrugas.

Las “verrugas del cuello” son ese tipo de prolongaciones de piel que todo el mundo conoce y que a pesar de tener ese nombre, ya sancionado por el uso, no son verrugas “stricto senso”, sino fibromas blandos.

El término verruga en dermatología, hace referencia a una alteración epidérmica relacionada con el virus del papiloma humano VPH, por lo tanto infecciosa y con posibilidad de transmisión entre personas.

Es decir, la verruga es vírica, y si se le llama verruga, a secas, es para evitar la redundancia.
Sin embargo a nivel popular cuando se habla de verruga, se está haciendo referencia de forma genérica a cualquier protuberancia carnosa, dura o blanda, más grande o más pequeña que ha salido a “alterar la paz y el equilibrio” en una zona antes homogénea.

Dentro del cajón de sastre entran las queratósis seborreicas, los nevus con relieve, algún que otro punto rubí, dermatofibromas, las propias verrugas víricas…y nuestro protagonista el fibroma blando.
Se da la circunstancia que cuando la gente se quiere referir a las verrugas infecciosas tiende a usar el término papiloma, creyendo que son cosas distintas.

Nuestro centro de atención es por tanto el  fibroma péndulo, fibroma blando, acrocordón, pólipo fibroepitelial…que de todas estas formas y alguna más se puede llamar.

Es una estructura carnosa, excrecente, que desde el tamaño inicial de una cabeza de alfiler puede llegar a tener el volumen de una pequeña pasa, aunque lo más habitual es el aspecto de un pellejito filiforme o hilo carnoso. Según pasa el tiempo y en pieles oscuras adquieren un tono moreno que las hace mas visibles.

Tienden a aparecer en zonas de piel elástica, como cuello, axilas, ingles, párpados y zona submamaria.

Debido a su estructura vascular, es habitual que aumente el número y el tamaño después del embarazo, ya que los factores provasculares aumentan en ese periodo (la placenta es un gran vaso sanguíneo).

Fibroma péndulo de gran tamaño

Fibroma péndulo de gran tamaño

Se suelen observar familias con gran número y de temprano comienzo, lo que nos hace pensar en una cierta predisposición genética.
Está en el acervo popular la idea de que los fibromas del cuello salen por el roce de las cadenas y collares. Es cierto que salen en zonas de cierta fricción, si bien no todo el mundo tiene fibromas en esas zonas ni todos los que tienen acrocordones en cuello llevan colgantes.

Lo que si es cierto es que con cadenas o no, molestan. Realmente este es el mayor problema , su aspecto antiestético, que es lo que hace que la consulta por fibromas pédulos sea cada vez más frecuente.

En alguna ocasión el paciente se queja de leve picor en alguno de ellos, que puede ser el comienzo de la principal aunque poco importante complicación.

Esta consiste en la torsión desde a su base, que al ser tan pediculada (muy fina en comparación con el resto), impide la irrigación sanguínea del resto, con el consiguiente picor, oscurecimiento y hasta exudación liquida. No son pocas las personas que esto les mueve a hacer una consulta urgente. Si el paciente está informado o ha pasado ya por algo parecido, sabe que es cuestión de pocos días que el fibroma se desprenda y acompañado de una crema antibiótica el problema se resuelve solo.

Eliminación de fibroepiteliomas con electrobisturí de radiofrecuencia

Aspecto a los 15 días de su eliminación con bisturí de radiofrecuencia

Los acrocordones se pueden eliminar de muchas formas, pero lo que nunca se debe hacer es manejarlos  con los antiverrugas al uso, como si de una verruga vírica se tratase. Lo que conseguiremos antes de desprender el fibroma será una gran inflamación del cuello con la consiguiente repercusión estética en una zona de piel tan fina y sensible.

Se puede usar la crioterapia muy focalizada al pedículo y distintos medios de destrucción selectiva (distintos tipos de láser).
Mi preferencia es el bisturí de radiofrecuencia, que con terminales ultrafinas, consigue un daño selectivo con mínima reacción inflamatoria. Las pocas costras que se producen, se desprenden en una semana y el tono de la piel en la zona se vuelve uniforme en pocas semanas.

El fibroma péndulo que se ha quitado no vuelve a salir, aunque por la predisposición del individuo, puedan con los años aparecer algunos nuevos.

En algunos casos el paciente los intercala con queratosis seborreicas, que también se pueden eliminar de la misma forma.

El Fibroepitelioma de Pinkus, se puede presentar como un gran fibroma blando, pero es realmente una variante de carcinoma basocelular. Es importante un correcto diagnóstico de aquellas lesiones que se alejan de la morfología habitual.

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Eduardo Lauzurica. Dermatólogo

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