Archivo diario: 23 octubre, 2014

Quitar nevus antiestético en la cara…cuando el lunar se hizo “verruga”

Cuando veo un nevus antiestético, sobretodo si está localizado en la cara, mi actitud ha cambiado. Antes esperaba  que el paciente hiciese algún comentario al respecto, cosa que no ocurría casi nunca, y ahora soy yo el que pone el tema sobre la mesa. No necesariamente hago una valoración peyorativa sino más bien descriptiva; comento sobre tipos de nevus o “lunares”, las diferencias con las verrugas víricas, su posibilidad de transformación a melanoma y acabo con una pregunta del estilo…

¿Ha pensado alguna vez en quitarselo?

Este cambio de planteamiento se debe a lo siguiente:

La inmensa mayoría no están a gusto con ese relieve que sobresale en su rostro.

Cuando hicieron un acercamiento al problema para mejorarlo recibieron frases apocalípticas que parecen sacadas de otras épocas: “que no se te ocurra tocarlo”, “está cerca del ojo y te puedes quedar ciego”, “te va a dejar una cicatriz horrorosa”…

La idea de trasformación a algo maligno, incluso cáncer, también subyace detrás del miedo generado.

No es de extrañar que ya con el susto en el cuerpo, hayan hecho de la necesidad virtud, convivan en paz y concordia con “el lunarcito” y que como argumentario para más consuelo digan que… “es de familia y lo tenía mi abuela en el mismo sitio”.

Miedo y “recio abolengo” se unen para desistir en el intento y cuando replanteamos la situación hay que romper estos bloqueos.

Hay que salvar un último escollo, “¿como reaccionará mi entorno al cambio en mi cara?”. Pues bien, esto es lo menos problemático: no se darán cuenta. La gente apreciará un cambio positivo pero sin reparar de que se trata. Da la impresión que somos sensibles a la pérdida de armonía y a los desequilibrios de la cara, pero una vez recuperados lo asumimos como “lo natural”. Esta parte es la que más extraña a quién se anima al cambio y todos terminan comprobándolo.

El intento merece la pena y la eliminación de un nevus de estas características es una de la cosas que más satisfacción produce al paciente dentro de los pequeños cambios estéticos.

La frase que más se repite:

“¡Que pena no haberlo quitado antes!”

Puedes pinchar las imágenes para agrandarlas y ver a que día de evolución corresponden.

Por todo esto traigo hoy al blog el proceso de eliminación un nevus por motivos estéticos, realizado con electrobisturí de radiofrecuencia, que es el método que más veces uso por su buen resultado.

Utilizo un aparato Ellman, que trabaja a 3,9 Mhz de frecuencia lo que permite minimizar el daño en tejidos circundantes, utilizando además una terminal metálica menor de 0,25 mm de diámetro (31G).

Mientras se produce la reepitelización (aprox. 2 semanas) cubro la zona con un apósito compuesto por gasa impregnada de crema antibiótica y esparadrapo adherente. De esta forma conseguimos una cura húmeda evitando la formación de un exceso costra; la limpieza 1-2 veces/día con suero fisiológico, incide en este punto del descostrado, dejando un fondo amarillo de fibrina (no confundirlo con pus o infección).

En la primera semana es muy evidente el anillo epidérmico periférico (tercera foto de la serie), que sobrelevandose en su avance hacia el centro, cubrirá el lecho fibrinoso.

Dependiendo del tamaño del nevus, en 2-3 semanas se ha cubierto el defecto y en unos meses es casi imposible determinar cual era su localización.

 

Electrobisturí de radiofrecuencia Ellman

Electrobisturí de radiofrecuencia Ellman

Terminal metálica ultrafina, para radiofrecuencia

Terminal metálica ultrafina

 

En este artículo puedes profundizar en como funciona la radifrecuencia,  las ventajas de este tipo electrobisturís y los buenos resultados estéticos que con ellos se consiguen.

 

 

Eduardo Lauzurica. Dermatólogo

Ubicación en Madrid

Ubicación en Vitoria

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